32. Cuento popular
Cierto día murió un
caballero y al subir al cielo, estaba deseoso de ver a un tío suyo que hacía un
año que se había muerto.
Llamó en una puerta y
salió un hombre con una blusa blanca y le dijo:
-¿Qué busca ustez aquí?
-¿Sabe ustez si está ahí
mi tío? -pregunta el caballero.
-¿Quién era su tío de
ustez?
-Don Fulano de Tal.
-No, señor; aquí no está.
Llame ustez a ver en esa otra puerta.
Al llamar a dicha puerta,
sale un señor con una barba muy larga y le dice:
-¿A qué llama ustez aquí?
¿Qué se le ofrece?
-A ver si está aquí un
tío mío que hace un año que se ha muerto.
-¿Quién era su tío de
ustez?
-Fulano de Tal.
-Aquí no está.
Así fué llamando a varias
puertas, sin que nadie le diera razón de su tío. Al fin llamó en otra puerta y
salió un hombre con una cola muy grande y le dice:
-¿Qué busca ustez por
aquí?
-Pues vengo a ver si está
aquí un tío mío que hace un año que ha muerto y me canso a llamar en todas las
puertas y nadie me da razón de él.
-Y ¿cómo se llamaba su
tío de ustez?
-Don Fulano de Tal.
-No, señor; no está aquí
tampoco. Dígame ustez, ¿qué oficio tenía su tío?
-Era prestamista.
-Pues no se canse ustez
en buscarle por aquí, porque los presta-mistas no tienen alma.
Fuente:
Aurelio M Espinosa
003. España
No hay comentarios:
Publicar un comentario