Alguien dijo: "Los cuentos nos ayudan a enfrentarnos al mundo"

Era se una vez...

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lunes, 2 de junio de 2014

El zorro y el quirquincho enlazadores .245

Diz que andaba el zorro y se juntó con el piche, el peludo. Y andaban en el campo. Y don Juan le dice que tenía mucho hambre.
-Y vamos a carniar un potro -le dice el peludo.
-Bueno -le dice el zorro.
Entonce le dice el peludo a don Juan Zorro:
-Andá echá la cuadrilla de potros vos, yo voy a enlazar.
Que'staba una cuadrilla de potros áhi cerca. Entonces don Juan jue y los echó pa acá. Mientras tanto el peludo cavó una cueva con muchas güeltas adentro, en la tierra, como lo hace él su cueva. Y áhi se puso, el peludo, escondido con el lazo armado. Entonces ha venido la cuadrilla, ha hecho esto no más, y lo ha puesto el lazo sobre la paleta al potro, a media espalda.
Cuando dio la estirada y se acabó el lazo, el peludo se lo dentró a la cueva y el potro cayó y áhi no más, lo mataron, lo carniaron y lo comieron los dos hasta llenarse.
Cuando se lo terminó la carne, le tocaba de enlazar a don Juan. Entonces el peludo jue a echar la cuadrilla esta vez. Don Zorro cavó una cueva derecha, sin ninguna güelta, como cava el zorro la cueva d'él. Se ató el lazo a la cintura para sujetar  mejor el potro. Cuando vino la cuadrilla don Juan 'staba con el lazo armado. Cuando vinieron, enlazó el potro de la misma parte que el peludo y se dentró a la cueva. ¡Qué pucha!, me lo sacó como bala, el potro, claro, no tenía ande hacer pie y lo llevó los saltos.
-Tire, compañero -le decía el piche.
-Dejeló disparar, y verá el golpe que le voy a dar.
-¡Qué pucha!, el potro se lo jue disparando y lo arrastró a don Juan Zorro y lo mató no más.

Felipe Lascano, 73 años. Media Flor. Santiago del Estero, 1951.

Muy buen narrador.

Cuento 245. Fuente: Berta Elena Vidal de Battini

0.015.1 anonimo (argentina) - 033

El zorro y el quirquincho enlazadores .244

El quirquincho y el zorro eran compañeros.
Han aprontau un lazo cada uno, ¿no? Ha aprontau un lazo el zorro y otro el quirquincho. Bueno, y en ese momento le dice el quirquincho:
-Bueno, compañero, yo vuá enlazá primero. Bueno... Allá viene una tropilla de potros.
Y claro, hace una cueva cada uno y lo esperan a la manada. Y di allá la arria. Se fue el zorro y arrió primero la manada, y el quirquincho 'taba esperandoló. Y cuando vino uno de los potros enlazó uno el quirquincho. Y el potro cayó áhi no más, lo voltió.
Y después que hizo la aventura el quirquincho, el zorro que le dice:
-Voy ahora yo. Yo vuá enlazá.
Y claro, el zorro había hecho una cueva derecha, y el quirquincho no, él la hace con muchos quencos.
Y bueno, di allá la arria a la tropa el quirquincho y enlaza uno el zorro. Y sale y pega la enlazada. ¡Qué, diablo! En el primer tiro ya lu había sacau libre al zorro. Y sale el cojudo con el tigre ramiando. Y lo mata. Claro, po.

Moisés Medina, 59 años. Tacanas. Leales. Tucumán, 1970.

Campesino. Buen narrador.

Cuento 244. Fuente: Berta Elena Vidal de Battini

0.015.1 anonimo (argentina) - 033

El zorro y el quirquincho enlazadores .243

Diz que el zorro y el quirquincho eran compañeros, y se propusieron de ver si hacían una presa para comer; habían llegado a una aguada ande bajaban los animales yeguarizos a beber.
Diz que había dicho el zorro:
-A usté le toca enlazar primero, compañero.
Entonce el quirquincho que había cavado una cueva puros cuencos, áhi, junto a la aguada. Di áhi, cuando vino la hacienda caballar al agua, que el quirquincho había preparado el lazo y había enlazado un potrillo de los más grandes, y se metió en la cueva. Que el padrillo ha disparado y en el tirón que dio, que se ha descogotado, el padrillo. Y áhi comieron los dos compañeros hasta que se han terminado la presa.
Cuando han pasado unos días y han querido comer los dos compañeros, que el zorro le ha dicho al quirquincho que le pertenecía a él enlazar la presa, esta vez. Y el quirquincho le ha dicho que enlace no más. Y luego el zorro hizo una cueva derecha, como son las cuevas de los zorros.
Cuando han llegado los yeguarizos, 'diz que el zorro armó el lazo y enlazó un padrillo de los más grandes y gordos, y diz que se perdió en la cueva. Y en seguida el animal disparó y lo ha sacado al enlazador como un volantín. Diz que el zorro se había prendido el lazo de las verijas. Cuando lo ha visto el quirquincho, que le gritaba:
-¡Sujete, compañero! ¡Sujete!
Y diz que el zorro para no dar su brazo a torcer que le decía:
-¡Si le voy dando lazo! ¡Si le voy dando lazo, compañero!
-Y que el padrillo lo llevaba los saltos y lo arrastraba después, hasta que lo ha partido en dos y lo ha muerto.

Miguel Ángel López, 76 años. Tafí del Valle. Tafí. Tucumán, 1951.

Lugareño rústico. Gran narrador.

Cuento 243. Fuente: Berta Elena Vidal de Battini

0.015.1 anonimo (argentina) - 033

El zorro y el quirquincho enlazadores .242

Que eran compadres el quirquincho y el zorro.
El quirquincho era muy buscavida y el zorro, muy zorro. Pero cuando le convenía, decía que era sin alvertencia y se hacía el tonto.
Un día, el compadre quirquincho sale a cazar. Se va a una laguna grande donde bajaban todos los toros a beber. Y el quirquincho llevó todos sus hijitos y la señora. Hizo una cueva con muchos quenquitos y llevaron un lazo largo y se ataron cada uno de la cintura. Mientras el quirquincho enlazaba un toro, los quirquinchitos lo sujetaban.
Y después lo carnean al toro.
Y en eso aparece el compadre zorro y le dice:
-¿Qué hace compadre? ¿Qué hace compadre?
-Haciendo por la vida. Y venga, le convidamos unas achuritas.
Entonce el quirquincho le dio unas tripas, unas patas y carne, y el zorro se jue muy contento. El quirquincho le esplicó cómo tenía que hacer para que también él pille un toro.
El zorro se había venido también con todos los hijos y había hecho una cueva derecha, sin quencos ni nada. Y les había atáu a la señora, a los hijitos de la cintura. Y cuando él enlazó el toro, el toro salió disparando y los arrastró, y les había cortáu la cintura a la señora y a los hijos, y daban gritos pidiendo socorro. En eso el compadre había oído los gritos y se acercaba.
-Pero, compadre, ¿quí ha hecho?
-Estoy enlazando un toro.
-¿Y ha hecho la cueva como yo l' hi dicho?
Y como el zorro hace la cueva derecha, el toro los arrastró a todos los zorros atados del lazo y los mató.

Lola López de Tarifa, 46 años. Amaicha del Valle. Tucumán, 1951.

Lugareña rústica. En este cuento el toro reemplaza al potro del cuento más extendido.

Cuento 242. Fuente: Berta Elena Vidal de Battini

0.015.1 anonimo (argentina) - 033

El zorro y el quirquincho enlazadores .240

Una vez se encuentran Juan con el quirquincho, que se llamaba Martín. Y diz que le dice el zorro:
-Mirá, che, Martín, vienen muchas mulas a tomar agua. ¿Qué sos para amansar?
-Y, amansemos -dice el quirquincho.
-Y bueno, vamos -dice el zorro que se quería robar las mulas.
Jueron a ver el terreno cómo era para amansar las mulas. Entonce hicieron la trinchera cada uno. El quirquincho empezó a hacer la trinchera con muchos recodos. Y Juan hizo la trinchera, un aujero derecho. Entonce, justamente cuando jue la tropa de mulas, cada uno anlazó una. El quirquincho enlazó y se metió en su trinchera y áhi quedó la mula para domar. Y el zorro enlazó y no tardó en salir como una escupida. La mula chúcara lo sacó arrastrando, porque él se había atado el lazo a la cintura, y lu ha hecho pedazo. Y ganó el quirquincho a enlazar. Y cuando salió el quirquincho de la trinchera, el Juan nu estaba. Y salió en busca d'él y lo ha encontrau hecho pedazo.

José Peñaloza, 44 años. Cienaguillas. Santa Catalina. Jujuy, 1952.

El narrador es colla, pastor y comerciante en este lugar de la Puna jujeña. Conoce muchos cuentos que los ha narrado con verdadero gusto. No habla quichua y dice que los puneños argentinos no lo hablan.

En la Puna, la mula y el asno son los animales de silla y carga. El caballo no se aclimata en estas zonas altas, desprovistas de plantas forrajeras.

Cuento 240. Fuente: Berta Elena Vidal de Battini

0.015.1 anonimo (argentina) - 033

El zorro y el quirquincho enlazadores .286

Lo quería comer el zorro al peludo. Y el peludo le dijo que venía una manada de yeguas, al compadre, porque eran compadres. Y le dijo:
-Mire, compadre, yo tengo poca carne. Yo le voy a matar una yegua. Echemé aquella manada. Yo tengo un lazo. Le voy a enlazar una para que tenga carne.
Y el peludo hizo su cuevita mientras el zorro jue a echar las yeguas. Y armó el lazo. Y les echó el lazo. Enlazó una potranca y se metió en la cueva. Y la voltió y la mató. Y áhi comió el zorro hasta que se hartó.
Y después, el peludo le dijo al zorro que le tocaba a él. Y el zorro cré que él es capaz de hacer mejor que los demás las cosas. Y el peludo l'echó otra manada. Y el zorro hizo la cueva y armó el lazo. Enlazó una yegua y se metió en la cueva. Y el lazo se le jue a las verijas y lo sacó volando y lo mató, la yegua. No jue capaz de hacer verija porque la cueva del zorro es derecha, y no sirve para hacer pie, mientras que la del peludo es con güeltas y se puede afirmar el enlazador.

Enrique Ignacio Nordenston, 67 años. Neuquén, 1954.

El narrador, ganadero, es persona culta.

Cuento 286. Fuente: Berta Elena Vidal de Battini

0.015.1 anonimo (argentina) - 033

El zorro y el quirquincho enlazadores .284

Una vez, que juegan el zorro y el peludo. Van a lazar animales pa comer.
Anda el peludo por tierra y haciendo su cueva. Que no levanta cabeza. Y le dice al zorro:
-Usté haga así su cueva, como yo. No haga mal. Usté es muy jodido. Que vamo a hacer una jugada.
El zorro le dijo:
-Güeno, sí, güeno.
-Vamos a lazar un animal arisco, muy juerzudo.
-Entonce gano -dijo el zorro.
Entonce el peludo lazó una yegua arisca. Y entonce lazó, y la yegua arisca se jue echando el diablo, y el peludo se saltó adentro la cueva. Y entonce se afirmó en la cueva, y lo sujetó a la yegua. Y lo echó a tierra.
Entonce le dijo el peludo al zorro:
-Ahora le toca a usté.
Y güeno, el zorro agarró el lazo. Y pasa el cojudo más grandote y lo lazó. Quiso hacer la misma prueba, y se metió a la cueva, así como hacía el peludo. El tipo no pudo sujetarlo y se echó el lazo a la verija, como para sujetar. Y no lo pudo sujetar. Y lo llevó rastrando el animal arisco. Y lo cortó por medio. Y quedó cuartizáu el zorro. Y el peludo ganó. Y ganó por la cueva como él la hace, con vuelta. El zorro hace la cueva derecha, por eso perdió.

Gervasio Pailacura, 62 años. Catán-Lil. Neuquén, 1954.

El narrador es bilingüe araucano-español y analfabeto. Narra con gusto.

Cuento 284. Fuente: Berta Elena Vidal de Battini

0.015.1 anonimo (argentina) - 033